Tierra de nadie
Varios son los estudiosos del flamenco que intentando hallar en las Raíces de la historia el origen de este arte, han llegado a muy diferentes Conclusiones.
Los unos, que el flamenco es hijo de primitivos sistemas Musicales llegados a la península ibérica de la mano de Los otros, que el flamenco, si no hijo, bien pudiera ser hermano de los cantos y músicas musulmanas y mozárabes, por las similitudes Halladas en los dos estilos musicales.
De lo que nadie duda es de que el flamenco, como la música Árabe, diferenciándose de otros muchos estilos musicales Más o menos conocidos, es un cante creado por el pueblo, Utilizando su propio lenguaje para poder expresar sentimientos Inherentes a sí mismos; ya sea el dolor, la injusticia, el amor correspondido o imposible, el ansia de libertad, el destierro, el anhelo o La incertidumbre.
Si el flamenco tomó o se inspiró en elementos prestados de las culturas Que supuestamente bailaban a su alrededor el día de su nacimiento,Es porque ellos sirven también, como el “quejido” o “lamento
Flamenco” para expresar sentimientos, para explicar ciclos vitales,Para contar la historia sin libros, para poder mostrar a quien no Puede ver, para poder manifestar a quien no sabe sentir.
Hermanas, pues, estas dos artes musicales, al menos en los libros,“Tierra de nadie” se propone reunirlas a modo de encuentro de Viejos familiares para darles a cada uno la oportunidad de Establecer un diálogo donde cada una de ellas, flamenca, árabe, ejecutada en su estado más puro, tenga su voz propia.